Tituba, la bruja negra de Salem de Maryse Condé

 

Por Miriam Alonso

En tiempos de escritoras, de feminismo e integración, a fin de leer sin prejuicios, me hice con un ejemplar de Yo, Tituba, la bruja negra de Salem (Editorial Impedimenta), sin reparar en su sinopsis. Quería dejarme llevar, que la historia tomara el mando y su autora, cuyo impresionante currículum ya conocía, me contara qué hacía una mujer negra como Tituba en los procesos de Salem. Qué sorpresa descubrir la figura de la protagonista como la de una mujer que vivió en realidad, cuyo paso por los procesos de Massachusetts se documentó quizá debido a su exótica procedencia, al racismo, o vaya usted a saber.

Africana, bruja por herencia, dada al sacrificio literal y al figurado, Tituba nos cuenta desde la pluma de Maryse Condé, las circunstancias que la obligaron a abandonar su país para viajar hasta la extraña América, donde entre el retrato de unos y otros, podemos llegar a bocetar las condiciones vitales y sociales que afrontaba una mujer negra, sola la mayor parte del tiempo, asumiendo la aventura que, desde luego, nunca pidió. Pasajes desgarradores alimentan sus páginas, capítulos en los que siente una el impulso de cerrar el libro, aunque, por otro lado, la narración de Condé logre despertar en el lector ánimos de resiliencia: ganas de acompañar a Tituba en cuantos nuevos baches, errores, hombres y amos le salgan al paso.

Narrado en voz activa, íntima y sencilla, Yo, Tituba, la bruja negra de Salem, se convierte en un relato indispensable para aquellos que disfrutan las biografías confeccionadas con documentación meticulosa, que se narran entre fábulas planas de espíritus y fantasmas, aunque estén impregnadas de dolor, de vida, de sufrimiento, pero sobre todo de amor. Esto se evidencia en el final que todos esperábamos, elaborado con tanto cariño y delicadeza que, sin duda, coloca a esta obra como una de las mejores novelas que he leído recientemente del catálogo de Impedimenta.

Muy recomendable.

Tituba, la bruja negra de Salem.

Maryse Condé.

Editorial Impedimenta.

Más información:

https://impedimenta.es/producto/yo-tituba-la-bruja-negra-de-salem

El síndrome Wanderlust. VV. AA

 


Por Ginés J. Vera 


Decía el bueno de G.K. Chesterton que: «El viajero ve lo que ve, el turista ve lo que ha venido a ver». Traigo esta cita del filósofo y escritor, incluyendo libros de viajes, a colación de un libro delicioso. Me refiero a El síndrome Wanderlust (Anaya Touring). Y si Chesterton  llegó a contar la historia de cierto hombre que salió de viaje y fue tan lejos, tan lejos, que llegó a su propia casa… en estos once relatos no todos sus protagonistas lo hacen. Los personajes de estas once historias se adentran en lo profundo de la aventura de trasladarse de un sitio a otro; para descubrir o para descubrirse. Los hay ansiosos, como Joäo en el relato El viaje de Joäo, de Carlos Jiménez Arribas. Pero también desconcertados, como el protagonista de Islandia, de Sergi Bellver. Distintos medios de desplazamiento y distintos sentimientos recorren las páginas de esta antología firmada por algunos de los autores más reconocidos del panorama de la narrativa española actual. Junto a Jiménez Arribas o Sergi Bellver, nos invitan a viajar literariamente Care Santos, Luisa Castro, Roxana Popelka, Emilia Piñeiro o Marta Sanz. Como también lo hacen con sus relatos Eloy Tizón, David Roas y José Ovejero. Once relatos, algunos inéditos y otros con una maleta bajo el brazo; con Sevérine y el conejo blanco, de M. Sanz, por ejemplo, su autora quedó finalista del premio convocado por la Fundación de Ferrocarriles Españoles. Hay historias breves, emotivas, otras más profundas, de largo recorrido y extensión. Ellas y ellos también han dejado al pie del andén de llegada un pensamiento o reflexión sobre lo que significa viajar. La portada y el resto de las ilustraciones interiores a color las firma Miguel Vallés Salvador. Es este un libro de miradas, de viajes, de perspectivas y de aprendizaje. Porque si Gustave Flaubert dijo aquello de que «viajar te hace modesto. Te hace ver el pequeño lugar que ocupas en el mundo», no lejos quedaba Cervantes al asegurar que las luengas peregrinaciones hacen al hombre discreto. Su ingenioso hidalgo no se quedó en La Mancha, no. Viajó, como también la Bobary de Flaubert o las y los protagonistas de estos relatos de El síndrome Wanderlust. Nos toca a nosotros como lectoras y lectores abrir las páginas del libro e ir recorriendo la senda machadiana para volver a pisarla… O no. La vida es puro viaje. Feliz verano.

 

 

El síndrome Wanderlust. VV. AA. Anaya Touring.

Más información en: 

https://www.guiasdeviajeanaya.es/guia/guias-singulares/el-sindrome-wanderlust-once-relatos-viajeros/

José Luis Muñoz: «Lo de la paridad de sexos es un poco cansino, sobre todo en la novela negra».


Por Ginés J. Vera

Con más de medio centenar de obras a sus espaldas y muchas millas en su mochila viajera, el escritor salmantino José Luis Muñoz nos concede una cálida entrevista acerca de su reciente novela La bahía humeante (Traspiés); una road movie merecedora del Premio de Narrativa Carmen Martín Gaite 2021. 

P.: Esta primavera se publicó La bahía humeante tras recibir un merecido premio literario. Una historia que comenzó a fraguarse en un entorno de frío y hielo, al igual que su punto y final. Háblanos de Islandia como fuente inspiradora y de su capital… por lo del título.


R.: Si tuviera que nacer de nuevo, elegiría Islandia. Quizá en mi próxima reencarnación. Es un país pequeño, en habitantes, pero extraordinariamente bien organizado. Es un país que procesó a sus banqueros, en donde las empresas que suministran gas, agua y electricidad, son públicas. Además de tener una renta per cápita altísima, es un pueblo muy culto y civilizado entregado a la lectura. Y se come bien. Pero es carísimo. Pero vale la pena viajar porque su paisaje es sencillamente extraordinariamente bello. Islandia casi roza la perfección. Hace frío, eso sí, pero es que a mí no me asusta el frío. 


El título es la traducción literal de su capital. La bahía humeante que descubrieron los vikingos en su ruta hace Groenlandia y América del Norte, los primeros descubridores europeos de ese continente. 

P.: Decía que ha merecido un premio literario, en concreto, el Premio de Narrativa Carmen Martín Gaite 2021. Curiosamente, si pienso en esta autora ya fallecida me viene a la cabeza el título Nubosidad variable. En ambas creo que además de cierto desencanto hay un componente de metaliteratura. Coméntanos acerca de la recepción del premio, de tu acercamiento a la prosa de Martín Gaite y de lo intraliterario de La bahía humeante.


"Si tuviera que nacer de nuevo, elegiría Isalandia", afirma.
Foto Facebook del autor

R.: Los escritores suelen decir que están en lo que escriben, aunque a veces se disfrazan para no ser reconocidos. A la hora de armar esta novela negra ambientada en Islandia me inventé una trama muy literaria. La literatura está siempre en el foco de la narración, en las discusiones entre Max Rigalt, escritor purista que nunca llegará a ninguna parte, porque en la sociedad, y en literatura, las cartas siempre están marcadas, y Eric Burdom, ese farsante usurpador que está rodeado de un prestigio inmerecido. Lo literario está tan presente que estalla en el final, cuando ambos escriben una novela inacabada y no precisamente con tinta. Alex Rigalt es una especie de Marlow, y Eric Burdom, Kurtz. Uno va al encuentro del otro. La influencia de El corazón de las tinieblas es clara, me doy cuenta ahora, en frío, que reflexiono sobre la novela. Los escritores nos alimentamos de los libros. El de Joseph Conrad es todo un referente. No hay río Congo, pero hay Islandia, todo un recorrido inhóspito y frío para llegar a él, a Burdom. 


P.: En esta novela encontramos no solo la parte descriptiva, viajera, casi como una invitación a soltar el libro e irnos en avión hasta allí, bien abrigados, claro. También hay una buena dosis de crítica social  con jugosos paralelismos entre el modo de vida islandés y el más occidentalizado en estas latitudes. ¿Nos hablas de ello?


R.: Sociedades muy diferentes la nuestra y la de ellos. Curiosamente, y lo recalco en el libro, hay mucha emigración portuguesa. Seguramente viene por el bacalao. Asociamos Islandia a ese pescado. Pero también hay salmones en sus ríos que no tienen como depredadores a ningún mamífero. La fauna de ese país es curiosa: cisnes, miles de ellos, que te sorprenden porque uno está acostumbrado a parejas o animales solitarios. Los islandeses, además de exquisitamente educados, suelen ser amables. Tienen un turismo sostenible. Quizá hay muchos chinos: me llamó mucho la atención y eso también se apunta en mi novela. La novela es un cuaderno de bitácora. Cuando viajo escribo cada noche sobre lo que he visto, lo que me llama la atención, la gente que veo, lo que como, y aparte hago miles de fotografías, ruedo muchas horas de video que me sirven luego para reelaborar lo que quiero escribir. La sociedad islandesa es casi perfecta. No hay ejército. No vi un solo policía. No hay más que un par de autores de éxito que se inventan en sus novelas crímenes que no existen, como Arnaldur Indridason. Cuando se produce un asesinato, sale en primera página de la prensa. 


P.: Quienes se acerquen a La bahía humeante pronto descubrirán que el motor de la trama es una injusticia y, por tanto, de una búsqueda de la justicia.. o una venganza, según se mire. Sobre ese sutil matiz te lanzo una reflexión abierta al hilo, además, de la cita de Dostoiesvski que abre las páginas de esta novela de prosa ágil y trama directa. 


Asegura que su novela es un cuaderno de bitácora.
Foto Facebook del autor 

R.: Justicia poética. Es lo único que se puede hacer con la literatura de ficción. Suelo decir que los escritores de novela negra somos gente pacífica porque bastante matamos en nuestras páginas. El tema de la impostura está muy presente en mi obra literaria. Hace un año publiqué una novela muy breve titulada La muerte del impostor. En La bahía humeante el impostor es un hombre de éxito, un ladrón de talentos. No es nuevo ni en la pintura ni en la literatura. Malas lenguas hablan de un caso muy notable. ¿Realmente escribió Patrick Suskind El perfume teniendo en cuenta que era lector de una editorial y le llegaban muchos manuscritos? Si era el autor de esa obra maestra, ¿por qué enmudeció y no escribió más salvo un librito de cuentos infantiles? Sí, claro, tenemos a Juan Rulfo y Pedro Páramo, pero es sospechoso. El tema de la impostura es también el central de una novela inédita que espero vea pronto la luz.

P.: El personaje principal, si excluimos el paisaje, es Max Rigalt, un tipo maduro del que leemos que es un “duro blando.” Todo un clásico para una novela del género, ¿quizá la historia hubiera sido otra si Max hubiera sido Maxine aunque el antagonista siguiera siendo Eric Burdom? ¿Para cuando una protagonista femenina, empoderada, en una novela negra criminal?


R.: Con Maxine la historia hubiera sido muy diferente. Y quizá mejor. Imaginemos una historia de amor / odio entre Maxine Rigalt y Eric Burdom. Ya hay heroínas de novela negra femeninas. Ahí está la hacker ciberpunk Lisbeth Salander de la saga Milenium. A mí me resulta más cómodo armar personajes masculinos. Pero también he creado personajes femeninos muy potentes como la Malinche de El centro del mundo, mi novela épica sobre la conquista de México por Hernán Cortés. Sin ella, Cortés no habría conquistado Tenochtitlan. Lo de la paridad de sexos es un poco cansino, sobre todo en la novela negra. Aunque ya hay muchas escritoras en ese género en España, y bienvenidas sean y que se multipliquen (Empar Fernández, Alicia Giménez Barlett, Susana Hernández, Rosa Ribas, Noelia Lorenzo Pino, Susana Martín Gijón, Dolores Redondo, Berna González Harbour, Ana Ballabriga, Marta Prieto, Marta Sanz, Yanet Acosta...), los hombres son mayoría. Para mí simplemente hay escritores, y que sean buenos. 

Uno de mis iconos literarios es Patricia Highsmith, y no porque sea mujer, sino porque es una escritora extraordinaria. Pero si nos vamos a la literatura negra norteamericana veremos que hay muy pocas mujeres, muchas menos que en España, y desde siempre. Puede que eso se esté revertiendo, pero aquí no llegan, salvo excepciones como Gillian Flynn y su excelente Perdida, y Donna Leon que ya es un clásico. Quizá las mujeres, por lo general, se sienten más cómodas en otros géneros. No sé. Pero yo no hago distinciones por sexos, me parece un error, sino por la calidad de las obras. 

Una editora con cuarenta años de experiencia me decía que, actualmente, en igualdad de condiciones (calidad literaria, comercialidad del producto), las editoriales prefieren a las mujeres en vez de a los hombres. Y no debemos enfadarnos. Además hay que tener en cuenta, y de nuevo vuelvo a las estadísticas, que las mujeres son las que más leen en este país. 


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José Luis Muñoz (Salamanca,1951) cursó estudios de Filología Románica en la Universidad de Barcelona. Ha escrito artículos de opinión en los periódicos El Sol, El Independiente el El Periódico. Mantiene asimismo el blog La soledad del corredor de fondo. Sus novelas han sido traducidas al francés, italiano, checo y búlgaro y han sido elogiadas por figuras como Luis García Berlanga o Manuel Vázquez Montalbán. Su amplia obra ha sido objeto de estudios y reseñas en numerosos medios, citada incluso en el New York Times. En la actualidad colabora con varios medios de comunicación digitales, como son Culturamas, Suburbano Miami, o Narrativas, entre otros. Es asimismo director de las colecciones de novela policial La Orilla Negra y Sed de Mal, y ejerce como comisario del festival Black Mountain Bossòst que gira en torno al género negro. Dirige la organización Lee o Muere. Entre sus numerosas obras publicadas destacan: «La frontera sur», «Cazadores en la nieve», «El rastro del lobo», «La manzana helada», «Los perros» o «El centro del mundo».




La bahía humeante. José Luis Muñoz. (Ed.Traspiés)


Link al libro:https://www.traspies.com/la-bahia-humeante/



Sebastià Marí Crespí: «Se podría afirmar que el hedonismo navega con las velas desplegadas por las páginas del libro»

 



Por Ginés J. Vera 

Nos concede una refrescante y mediterránea entrevista para La ardilla literaria el escritor Sebastià Marí Crespí (Palma, 1958). Director de la revista socioeducativa “Tres Quarts” (1997-2007). Cofundador de la editorial Inrevés Edicions (2002-011), entre cuyas ediciones destaca la novela gráfica “Maus, relato de un superviviente”, de Art Spiegelman, premio Pulitzer 1992 (edición en catalán y gallego), y la revista NSLM “Nosotros somos los muertos”, dirigida por Pere Joan y Max (segunda etapa), premio Junceda, 2007 y premio Salón del Cómic de Barcelona a la mejor revista de cómic, 2007. Autor del libro “Tant si plou com si fa sol” (1994). Actualmente coordina la editorial Disset Edició (Mallorca).

P.: Podemos decir que «Lorena y el inventor de palabras» es una novela negra, pero también que es una novela negra poco convencional por varios aspectos. Háblenos de eso que la distingue del resto del género y por qué dar un paso adelante en la novelístisca justo con la narrativa negra.

Cuando empecé a escribir «Lorena y el inventor de palabras», eran momentos personales complicados y necesitaba tener mi mente ocupada varias horas al día. Escribir fue un buen recurso y aquí nació «Lorena y el inventor de palabras.» Es cierto que la novela es poco convencional respecto a la mayoría de novelas negras, me motivó crear una trama coral ubicada en un entorno mediterráneo lleno de azul de mar. Tal vez, el rasgo más singular de la novela, es que la investigación no la realiza un detective o un investigador profesional. La investigación corre a cargo de un grupo de amigos que casi sin querer se ven implicados en la resolución de la muerte de una persona conocida.

P.: El prólogo corre a cargo de Max, es decir, Francesc Capdevila, el historietista, ilustrador, y revolucionario de la historieta española, fundador de «El Víbora.» Eso sí es tener buenos amigos, un poco como el protagonista de  Lorena y el inventor de palabras. ¿Cómo fue recurrir a él para esta primera incursión en la narrativa?

Max (Francesc Capdevila), es un buen amigo, compañero de aventuras editoriales y una persona con criterio literario. Me atreví a enviarle las primeras 40 páginas para que me diera su opinión. En principio se sorprendió, pero pese a su cautela inicial me dio su opinión sobre lo que le gustaba y lo que debía mejorar (muchas cosas), también me animo a seguir escribiendo y este hecho fue clave para proseguir. Contar con el prologo de Max es un privilegio.

P.: Si el personaje de Lorena está en el título de la novela y en el centro de la trama, también lo está Max Seal. Es un personaje peculiar desde el mismo momento en el que es contratado, lo digo por su “modus vivendi.” Coméntenos cómo fue la creación de este personaje y esos guiños a la gastronomía que recuerdan salvando las distancias a un Pepe también muy literario.

Hace unos años leí en una revista de viajes, una entrevista a una persona que vivía en un barco y que trabajaba profesionalmente creando palabras para marcas comerciales. El modo de vivir de esta persona me inspiro la creación del inventor de palabras (Max Seal). En mi opinión, la gastronomía es uno de los mejores placeres cotidianos, puedo confesar que he podido degustar todos los platos que salen en la novela. Efectivamente y salvando las distancias, siento complicidad por los gustos gastronómicos de los protagonistas de las novelas de Vázquez Montalbán y de Andrea Camilleri (Pepe Carvalho y el Comisario Montalbano).

P.: Ubica a los personajes y parte de la trama en el Mediterráneo, algo que intuyo tiene algo que ver con su nacimiento en Palma. Curiosamente se ha inventado a la bella isla de Brafia como plus a los rincones paradisíacos en los que se mueven aquellos. Háblenos del mar, de la parte hedónica que se respira en  Lorena y el inventor de palabras. 

El mar forma parte importante de muchas personas que vivimos en una isla. En la novela, el mar es un referente de tranquilidad, de aventura, de intriga y misterio. Me gusto la idea de crear una nueva isla cercana a Mallorca (menos masificada turísticamente) y de narrar la vida de un grupo de personas que intentan disfrutar de las pequeñas cosas cotidianas de su entorno personal y social. Se podría afirmar que el hedonismo navega con las velas desplegadas por las páginas del libro.

P.: En cuanto a la trama de «Lorena y el inventor de palabras», me ha parecido ver algo de homérico, de aquel Ulises surcando el Mediterráneo. No es la única referencia literaria, a los libros, a las palabras, al lenguaje y su poder, ¿me equivoco? 

Hay una parte importante de la trama que evoca alguna de las experiencias vividas por Ulises en su viaje de retorno a Itaca, como el episodio del canto de las sirenas. La seducción y el poder, en la antigüedad y actualmente son elementos que influyen notablemente en la sociedad (aunque a veces no lo percibamos con claridad). También hay algunas referencias literarias de novelas de Andrea Camilleri, sobre los entramados ocultos del poder.

P.: Como en toda buena novela negra que se preste palpitan temas profundos más allá de la investigación de Max Seal. Aprovecho para preguntarle por lo que no se ve en la novela pero sí está, por ejemplo, una velada crítica social a la condición humana o al expolio del medio ambiente en nuestro precioso Mare Nostrum.

Si, en la novela se visualiza o se intuye el “sinsentido” de la destrucción y expolio del medio ambiente en el Mediterráneo continental y en el insular. Una destrucción que ha puesto en grave peligro el patrimonio natural y los recursos naturales. 

Respecto a la condición humana, cito textualmente las palabras finales del prologo del libro: …“Pero no nos dejemos engañar: incluso bajo esa luz dorada y amable de los puertos mediterráneos, incluso bajo las delicadas sombras azules que proyecta en sus idílicas costas, reptan también la codicia, la corrupción y la maldad”.

P.: Última pregunta, quizá la más osada. Creo posible volver a encontrarnos a Max Seal en otra aventura. Quizá con Brafia también como escenario. ¿Nos puede adelantar algo?

En estos momentos respeto el descanso de Max Seal en su querida “Brafia”, pero no descarto volver a embarcarle en nuevas aventuras.

Lorena y el inventor de palabras. Sebastià Marí Crespí. Milenio editorial.

https://www.edmilenio.com/esp/lorena-y-el-inventor-de-palabras.html

 


Merche del Rosal: «Como onubense y andaluza, me gustan las tradiciones de mi tierra».

 

Por Ginés j. Vera 

Esta semana nos concede una entrevista para La ardilla literaria la poeta Merche del Rosal. Merche del Rosal Moreno nació en Minas de Riotinto Huelva el 24/9/1970. Su pasión por la música le llevó a escribir el 18/11/1993 una bella carta dedicada a su tierra, Andalucía (naciendo así su primer poema). Decidió echar aquella esquela sin esperar que nada sucediera pero la vida quiso que el gran poeta sevillano Manuel Melado (a quien tanto admiraba) descubriese en ella esa gran sensibilidad para el verso (algo que ella desconocía poseer). Fueron sus valiosos ánimos y consejos los que le han hecho seguir hasta el día de hoy. En 2016 sintió la necesidad de dar a conocer sus poemas y fue su amigo Juanma Cortés quien le creó un blog llamado Sentimientos donde ha ido publicando sus poemas hablando de diversas temáticas (Andalucía, amistad, amor, cofrades y rocieros). En 2018 el motivo de publicar su primer libro titulado Anhelos cofrades paso a paso es celebrar sus Bodas de plata, un homenaje lleno de vivencias cofrades que le ha brindado Sevilla (su tierra adoptiva desde 1999).

P.: Eres autora de varios poemarios, de los que hablaremos a continuación. Antes me gustaría que nos comentases cómo surgió tu vena poética. Tengo entendido que empezaste muy joven y resurgió de nuevo de la mano de un programa de radio y del poeta Manuel Melado Prado.

R.: Al ser una persona con movilidad reducida (PMR) y no poder tener una infancia de juegos, con 13 años participé en un taller de periódico que fundó mi buen maestro y gran amigo Paco Gomera López. Se llamaba Don Colegio donde hice varias cosas impulsada por consejo de mis maestros, Una vez terminó ese ciclo formativo decidí refugiarme en la radio (dejando de lado esa actividad al comenzar la FP); seguía oyendo la radio y, tras 8 años, el 18 de noviembre 1993 me encontraba escuchando el programa Nuestra Copla presentado por un gran poeta sevillano llamado Manuel Melado. Fue él quien dio una dirección y decidí escribirle sin pensar que aquella tarde volvería a brotar el deseo de escribir de nuevo.

P.: Eres andaluza, algo que se vive, se lleva en la sangre y forma parte de algunos de los temas de tus composiciones poéticas junto al amor, la amistad, las cofradías o el mundo de las hermandades rocieras. Háblanos de esos temas poéticos en tu obra literaria.

R.: Verás, como cuento en mi respuesta anterior, decidí empezar una esquela pensando decirle a Manuel que me gustaba mucho su programa pero... aquel verano fue la primera vez que salí de España a otro país y aquella noche salió una bella carta y breve poema titulado Andalucía.
En la temática de amor todos los poemas son imaginarios soy una persona muy romántica.

En la amistad nunca he tenido una reunión de amigos hasta que no llegue a Sevilla el 8 de febrero de 1999 (aunque la verdadera amistad me la ofreció mi maestro Manuel Melado tras recibir aquella carta).

El tema Cofrade, viviendo aún en mi pueblo, Minas de Riotinto, en el año 1994 escribí mi primer poema cofrade dedicado a mi patrona, la Virgen del Rosario. Después no llegaría otro hasta cuatro años más tarde que hice el segundo dedicado a la Esperanza Macarena de Sevilla.

El Rocío, nunca he tenido devoción rociera porque en mi pueblo no existía, pero fue también en el año 1994 cuando hice mi primer poema rociero.

Todas las temáticas se van alternando según las vivencias que haya tenido.

Un ramillete de poemas rocieros

P.: Llegamos a tu poemario Delante de ti, un ramillete de poemas rocieros; algunos inspirados en vivencias reales propias, otros inspirados en cosas que has visto. Editado por una editorial sevillana, creo que está disponible a través de la red. ¿Nos lo comentas?

R.: Como onubense y andaluza, me gustan las tradiciones de mi tierra, me gusta ir a verla un par de veces al año, pero sin que haya mucho bullicio de gente, por eso intento evitar la fecha de la romería. Casi siempre a la vuelta nace algo recordando el momento vivido.

P.: Al poemario Delante de ti le ha seguido otro, Sentir cofrade, publicado recientemente. ¿Qué encontrarán las y los lectores en este libro?

R.: Es un libro que salió en enero, el cual se divide en dos partes; la primera, dedicada a distintas cofradías de Huelva, como la Virgen de la Esperanza (Señora de San Francisco) en Sevilla como El Gran Poder (En volandas), y una segunda parte dedicada entera a mi patrona, la Virgen del Rosario.

P.: Hace poco se celebró el día mundial de la poesía, aunque como seguimos en condiciones especiales por la pandemia habrá que esperar para ver actos y eventos multitudinarios. Quería preguntarte cómo has vivido personalmente la pandemia, ya como lectora ya como escritora. ¿Crees que hemos leído más estos dos años?

R.: La he vivido más como autora que como lectora, creo que me ha servido para poder expresar más mis sentimientos por la situación vivida.

P.: Me interesa saber si tienes alguna o algún poeta de referencia, quizá alguna o alguno andaluz, como el sevillano Gustavo Adolfo Bécquer o quizá el jerezano José Manuel Caballero Bonald.

R.: Sin lugar a dudas, me quedo con Gustavo Adolfo Bécquer.

P.: Además de la literatura, otra de tus aficiones, creo, es la música. La música andaluza para ser más concretos y, en especial, el grupo Cantores de Hispalis. ¿Qué te inspiran las sevillanas cuando las oyes, qué te evocan? ¿Cómo se reflejan esos sentimientos en tus poemarios?

R.: Decir Cantores es decir alegría, emoción, ilusión... Cantores son los “culpables”, de mi amor por el género de las sevillanas, y todo gracias a las maravillosas letras de mi admirado poeta Pascual González, QEPD, aunque hay muchos más grupos, como mis entrañables amigos de Malandar o Brumas (por citar algunos , espero que no se me enfade nadie). Las oigo cada día porque como dice mi bien amigo Javier Montiel Guerra: «Al mal y buen tiempo sevillanas todo el año.» Me inspiran alegría, muchos de mis poemas han nacido al escuchar alguna letra recordando esa década dorada del género.

P.: Volvemos a Sentir cofrade, a tu poemario más reciente. Tengo entendido que una de las razones de publicarlo ha sido por el interés de tus lectoras y lectores por Delante de ti. Háblanos de ello, sobre todo teniendo en cuenta que estamos a las puertas de celebrar la Semana Santa de este año. 

R.: Bueno, en realidad fue porque hubo un primer libro cofrade el cual ya está descatalogado y como el tema cofrade tira mucho pensé en sacar una nueva edición más actualizada que sería Sentir cofrade y así poder tener ambos poemarios en la calle. Decir que Delante de ti, estará a la venta hasta finales de este año.

P.: Comentábamos que Delante de ti puede adquirirse por internet. Me consta que eres muy activa a través de las redes sociales, en especial en Facebook donde tienes un perfil como Rosal de Poemas. ¿Cómo crees que ayudan internet y las redes sociales a las y los escritores en esta era tan digital?

Su obra más reciente 

R.: Particular y personalmente estoy intentando darme a conocer a través de las redes porque desplazarme me resulta muy complicado al no poder moverme para todos los sitios, creo que aun así las redes pueden ayudarte si haces buen uso de ellas.

Poner Rosal de Poemas fue porque tengo un apellido muy largo y quise buscar algo corto. Desde aquí quiero darle las gracias a mi gran amigo Juanma Cortés por ayudarme a elegir ese nombre.

Soy una persona clásica, o antigua, según se mire; me gusta más adquirir libros en papel porque debido a mi deficiencia visual los libros digitales no los veo bien ni tampoco se ha hecho para mí el libro electrónico.

P.: ¿Quieres compartir con nosotros alguna anécdota sobre el proceso creativo o tus experiencias en Sevilla, a la que llegaste hace más de veinte años, como escritora o apasionada de las sevillanas y la música andaluza?

R: Sí os puedo contar que en mi libro Sentir cofrade hay un poema titulado Entre pureza y Castilla  que nació tras visitar por vez primera las capillas de Triana en el año 2004. Sobre las sevillanas os diré que hay muchos autores que me gustan inspirando con sus letras algunas de mis poemas o colaborando conmigo en las introducciones de mis dos poemarios. El prólogo o introducción de mi libro rociero Delante de ti es de mi gran amigo Abe González Bernal (miembro del grupo Malandar). El prólogo o introducción de mi libro cofrade Sentir cofrade es de mi gran amigo Antonio González (quien también formó parte del grupo Malandar).

Si me permites, por último diré que en Facebook me conocen como dama de las sevillanas, soy creadora de un grupo/foro para defender y difundir las sevillanas se llama Sentimientos por sevillanas. Gracias a la idea de crear este grupo pude conocer  y tengo muchos amigos, los cuales son profesionales de este género.

Hace poco creé un grupo de Facebook llamado Ventanas de vida con la idea de divulgar difundir y compartir el apasionante mundo de la radio, la poesía y la música en español.

Invito a todos aquellos que quieran echar un vistazo a que lo hagan.


Quienes estén interesados en los libros de Merche del Rosal pueden visitar estos enlaces:

DELANTE DE TI → https://libros.cc/Delante-de-ti.htm

SENTIR COFRADE → https://www.diversidadliteraria.com/merche-del-rosal---sentir-cofrade

 

 

 

 

Ángel González Olmedo: «La mujer está tristemente vetada a lo largo de la historia, es un hecho».

 


Por Ginés J. Vera

Me concede una entrevista el gaditano Ángel González Olmedo, autor de narrativa fantástica y juegos de rol. Acaba de publicar La historia triste de un hombre justo (RedKey Books), la primera entrega de una saga de novela fantástica con elementos steampunk. La psicología y la música están muy presentes en su obra, inspirada en el Siglo de Oro, y que nos traslada a Ísbar, donde la realidad se moldea a golpe de acordes y en el que los bardos y armonistas son temidos y admirados por igual.

P.: Ubica su novela La historia triste de un hombre justo en un mundo fantástico, aunque pronto descubrimos ciertos rasgos inspirados en España y, en cuanto a la época, a la España del siglo XVII. ¿Por qué se decidió por este marco espacio-temporal?

R.: Hay muchas formas de caricaturizar la realidad. El Siglo de Oro, a pesar de darnos obras que han forjado el castellano, está también lleno de miserias. Es un escenario magnífico para trazar tonos de decrepitud en el cuadro y realzar aquellos elementos objeto de crítica social. Las pinceladas de steampunk aportan colores más grises; tenía curiosidad por ver cómo los engranajes de un aparente progreso se oxidaban en una época tan dura y vetusta.

P.: La historia triste de un hombre justo tiene algo de narrativa fantástica e histórica, aunque también una parte de realidad, incluso de crítica social; háblenos del fondo de la novela, de la crisis de valores y de lo que sigue moviendo a la condición humana a pesar del paso de los siglos.

R.: El posmodernismo fue una interesante herramienta metodológica en el seno de las academias y las universidades. El problema es cuando traspasa esas fronteras y aparece a finales del siglo XX permeando nuestra sociedad; para mí es como poner un arma en las manos de un niño. Ya no importa la verdad, sino lo que suena agradable y sea tendencia.

Nunca antes como ahora la cultura ha estado tan denostada; cualquiera se permite el lujo de opinar de todo bajo el paraguas de lo políticamente correcto y el falso corolario de que todas las opiniones pueden convivir en armonía. El pensamiento y la ideología siempre estuvieron mercantilizados, pero me temo que las fórmulas de mercado se han estilizado tanto que el pensamiento está secuestrado. Miren alrededor y contemplen como la gente repite exactamente lo que su partido, asociación o canal de televisión les inste a decir. Es tan estremecedor que recuerda al perro de Pávlov. Lo que más me socava es que, en el fondo, no se trata de imbecilidad, sino de aquiescencia social y falta de entereza moral. Y esto hay que denunciarlo.

P.: Dragos Corneli, el protagonista, no está solo en su epopeya a lo largo de las páginas de La historia triste de un hombre justo. Destacaría también la figura de su amigo Felindante Pelgrín, aunque voy a preguntarle por los personajes femeninos que aparecen en su novela, por el peso en la trama.

 R.: La mujer está tristemente vetada a lo largo de la historia, es un hecho. Nolvaria de Bruma forma parte del equipo de Dragos Corneli, y es sin duda el personaje más fuerte de la novela; así se lo hace saber a Corneli, diciéndole en un momento dado que prefiere morir antes que caer en ciertas tentaciones. Estuve a punto de meter la pata, poniendo a la mujer a la misma altura social que los personajes masculinos. No tengo nada contra estas ambientaciones, porque además creo que es una buena forma para promover la integración y la igualdad, sólo que creo que les viene bien a otros tonos de la fantasía, quizá más distendidos.

Pero mi novela es cruda, luego, necesitaba exponer la crueldad de la sociedad actual; y más si la traslado a una Edad Moderna. No hubiera tenido sentido que Nolvaria mostrara su espíritu insurgente y luchador si fuese aceptada en las universidades, así que eliminé esa paridad fantástica y mostré al ser humano tal y como es, cosa que me permitió criticar ese aspecto social que tanto me preocupa. Hice bien. Ella es Nolvaria de Bruma, la que tuvo que aprender por sí misma, la que miró al diablo cara a cara y le dijo que no estaba dispuesta a someterse ante él. Necesitamos Nolvarias de Bruma para luchar en batallas que sólo a ellas les corresponde.

P.: Una de las reflexiones de Corneli en su novela es que “Con los años, uno comprende que la estupidez no entiende de fronteras; destila elixires de odio, miedo y osadía allá por donde pasa”. ¿Nos la comenta?

R.: Esa frase me reconcilia conmigo mismo. Ahora la releo y sonrío, porque me recuerda a mi propia ignorancia. Cuando era estudiante universitario (hace ya 18 años) ya era consciente de que las cosas no funcionaban a mi alrededor. Conocí a gentes de otras naciones y empecé a envidiarlos porque creía que los españoles éramos un país de pícaros, quizá porque siempre hemos señalado este complejo en nuestra la literatura. Con el tiempo me di cuenta de que en todos los países se cuecen habas. Ejemplos tenemos todos los días: como la estupidez del brexit o una Unión Europea de timoratos, donde el Consejo Europeo es una reunión de colegas y la Comisión una mancebía donde medran aprovechados. Digo más, miro al posmodernismo filosófico de EE.UU. y tiemblo, porque sé que el nivel de ignorancia galopante allende el mar va a terminar por exportarse en Europa.



Más información sobre esta novela y su autor en este enlace: 


 


Estela Esteve: «Esconderme tras un pseudónimo jamás estuvo sobre la mesa».

 

Foto cortesía @pha.na

Por Ginés J. Vera


Entrevistamos esta semana a Estela Esteve. Estudiante de Filología Hispánica en la Universidad de Valencia, Philantia (Posdata ediciones)es su primer libro con el que nace su labor literaria. Se la puede encontrar en Instagram como @elbestiariodestela.

P.: Para empezar, cuéntanos cuál es el origen de este poemario. Creo que tiene mucho de autoexploración, de redescubrimiento, de lucha contra los demonios interiores que a veces habitan en nuestro interior.

R.: Me hace gracia pensar que este poemario forma parte de la “literatura de pandemia”. Han nacido muchas obras en este tiempo a raíz de esta tragedia mundial y creo que ya se puede usar esta etiqueta. Pues como decía, nace en la pandemia, en cuarentena, por necesidad. En ese tiempo tuve demasiado tiempo conmigo misma, algo a lo que, en verdad, no estaba acostumbrada. No a ese estar sola, al menos. Y tienes mucho tiempo para pensar en ti misma y, por desgracia, mi autoestima bajó muchísimo en ese periodo. Bueno, digo por desgracia porque en su momento lo pasé muy mal, pero me parece que es algo que debía pasar y tampoco cambiaría nada de lo que ocurrió porque así tuve la oportunidad de conocerme más y de trabajar en mí misma. Como digo, nace de un momento de bajada de autoestima, pero si algo baja es porque también puede subir, y así fue. Ese redescubrimiento es el que se recoge en mi poemario.

P.: Siendo como es una obra tan personal e intimista, ¿barajaste en algún momento publicarlo bajo seudónimo? ¿Por qué lo has titulado Philantia?

R.: La verdad es que no. En un principio ni siquiera fue una obra concebida para su publicación. Era más un proyecto personal que necesitaba hacer para mí, pero una vez acabado, una vez superado el bache, me di cuenta de que muchísima gente había sufrido ansiedad, depresión o cosas parecidas durante la pandemia y pensé que, si aportaba mi granito de arena hablando desde mi experiencia, mucha gente podría verse reflejada y tal vez no se sentirían tan solos en los momentos malos. Esconderme tras un pseudónimo jamás estuvo sobre la mesa, sobre todo porque desde pequeña he querido ser escritora, aunque confesaré que jamás pensé que el primero seria de poesía. Philantia significa amor propio en griego (philos y autos) y ese nombre me pareció el perfecto para definir el libro.

P.: Me gustaría que nos hablases de la función o la importancia de la poesía en estos tiempos; en una era tan tecnificada, en el marco de una crisis de valores en nuestra sociedad, como nos recuerdan los medios de comunicación y, desde hace unos años, una pandemia mundial.

R.: La poesía nos recuerda que todos nuestros sentimientos tienen validez en un mundo que a veces se olvida que somos seres humanos y solo se preocupa de seguir ciertas normas sociales. La poesía es un puente para conocer (y reconocer) el mundo que nos rodea, ese mundo que tanto miedo puede llegar a dar. Me parece muy importante la poesía (la literatura, en general) en nuestra sociedad actual porque nos recuerda esos sentimientos tan humanos, atemporales y universales. Puedo estar leyendo a Idea Vilariño e identificarme perfectamente con sus palabras, aunque las escribiese hace décadas justo por eso, porque la poesía es atemporal, imperecedera, porque los sentimientos humanos siguen siendo los mismos (aunque las circunstancias cambien).

Leí hace poco que en pandemia las ventas de libros se dispararon y creo que fue por lo mismo que escribí el libro: era necesario refugiarse.

P.: Por tu juventud, se me ocurre preguntarte acerca de las motivaciones de tu generación en cuanto al ocio; y más concretamente a la lectura, a la literatura, ¿quizá se consume más narrativa que poesía o teatro por ejemplo?

R.: Sí. La narrativa está mucho más extendida, pero la poesía también triunfa. Lo que más se consume, sin duda alguna, es lo más comercial. Mucha gente habla de que ahora cualquiera puede hacer poesía porque las páginas que escriben frases bonitas ya se consideran poetas. O también se dice que lo de ahora no son buenos libros porque juegan con clichés muy explotados y juveniles. Sinceramente, la literatura siempre ha seguido modas y cánones y son los mismos lectores los que deciden esto, sin darse cuenta. El versolibrismo no es algo nuevo, ni mucho menos, y los enredos amorosos tampoco. Yo veo toda literatura válida porque el mundo es muy grande y hay hueco para todas y público para cada una de ellas. Eso sí, creo que el teatro es el gran olvidado en nuestra sociedad actual. Yo ahora estoy redescubriendo el género gracias a una profesora de la universidad, pero hasta hace poco yo también lo apartaba inconsciente en mis lecturas.

P.: Un poco al hilo de la pregunta anterior te invito a que nos desveles acerca de tu interés por la obra de la también escritora valenciana Laura Gallego García. Creo que estás embarcada en un proyecto sobre una de sus obras.

R.: He hecho un trabajo sobre ella recientemente, aunque no sé si te referirás a eso. En el trabajo hago una comparativa del papel de la mujer en la épica medieval y en la actualidad y me baso en las obras de El Cantar del Mio Cid y de Donde los arboles cantan. Siempre he sido muy fan y por suerte este profesor nos dejaba desarrollar nuestro trabajo de manera libre y nos daba la oportunidad de hacer algo que nos gustara.

Admiro su forma de escribir y cómo ha conseguido ser un referente para tantos jóvenes, impulsando la literatura en toda España e incluso en otros países. De hecho, la cuenta de instagram que uso para hacer reseñas se llama “El bestiario de Estela” en honor a la saga que sacó de Guardianes de la ciudadela porque el primer libro se llama El bestiario de Axlin.

P.: El Arte y las Humanidades parecen estar un poco en decadencia o con falta de apoyos desde las instituciones. Danos tu opinión sobre la previsible desaparición de los estudios clásicos en Secundaria (ESO). Sobre esa nueva vuelta de tuerca para las Humanidades, y más en concreto, para el estudio de las asignaturas de Latín y Griego.

R.: Me parece muy mala decisión. Que los estudios de estas lenguas clásicas y sus literaturas hayan perdurado durante tanto tiempo no es por capricho. Estas lenguas son los cimientos de nuestra civilización y nuestro conocimiento actual y solo estudiándolas podemos comprender estas bases. De estas lenguas derivan muchas de las actuales y nos pueden servir como base para adquirir vocabulario y léxico culto. Y lo más importante es que da una perspectiva histórica y lingüística e impulsa el pensamiento crítico (no nos olvidemos de los primeros grandes filósofos de la Época Clásica). Si apartan estas asignaturas, además, están obstaculizando a muchos estudiantes que tal vez harían una carrera de humanidades: ¿Cómo vas a escoger algo que ni siquiera conoces? Es otro bache más para elegir futuro. No olvidemos que muchos estudiantes de humanidades, entre los que me incluyo, dudan en si decantarse por otra carrera por los estigmas sociales en cuanto a la inferioridad de esta rama y sus “pocas” salidas. Las humanidades ponen en relieve la parte creativa, pero, sobre todo, la racional y conceptual y creo que eso es algo que suele olvidarse.

P.: Retomemos la senda de tu poemario, de Philantia; imagino que, gracias a las nuevas tecnologías, por ejemplo, a las redes sociales, podrás llegar a más lectores. Coméntanos cómo son los lectores nativos digitales y cómo crees que hemos de adaptarnos los escritores “inmigrantes digitales” para llegar a ellos. He leído que según un informe europeo España es líder en Europa en pago por contenidos en Internet.

R.: Mira, no sabía eso, pero la verdad es que sí, es muy buen medio de difusión. Aunque no seas una persona muy famosa te pone muy fácil el hecho de simplemente poner una publicación del libro y que tus amigos y familiares se enteren el mismo día. Es un medio de comunicación muy directo, fácil y rápido en ese aspecto. No es nada fácil promocionar más allá de tu circulo, sobre todo cuando todavía no eres conocida en el mundillo, pero sí que te da un impulso. He utilizado mis redes sociales para hacer saber que mi libro está publicado y en venta y gracias a la página de reseñas, a sorteos o a gente compartiéndolo, llegas a más gente. La promoción por redes sociales es un hecho que ha venido para quedarse. Sinceramente, no soy muy buena en promocionar por redes, pero lo intento y quiero aprender a hacerlo mejor. Muchos compañeros de editorial han conseguido presentaciones o reseñas gracias a ellas y eso siempre es bueno para darse a conocer.

P.: Creo que Philantia está disponible en formato papel en la web de la editorial valenciana Postdata ediciones. Háblanos de cómo llegaste a publicar en ella y si hay previsión de editarlo en formato digital o en audiolibro.

R.: La editorial solo publica en papel hasta donde tengo entendido, así que no hay previsión de una edición digital o un audiolibro, aunque sí que veo más cercana una segunda edición porque ya quedan pocos ejemplares. Pues mira, un ejemplo brillante del poder de las nuevas tecnologías es el cómo conocí la editorial porque me salió un día explorando en Instagram una promoción de 20 libros por 10 euros de la editorial y caí enseguida, como buena compradora impulsiva de libros que soy. Cuando me llegaron los libros, vi que todo era prosa poética y pensé que Philantia encajaría muy bien en esa editorial si me animara a publicarlo. Y fue pensado y hecho. Lo envié solo a Postdata ediciones y la verdad que sin muchas esperanzas y al poco tiempo me respondieron aceptando el poemario en su editorial y todo lo demás fue muy rápido. La verdad es que me costó creérmelo cuando me respondieron y leí el contrato como 15 veces para asegurarme que de verdad estaba ocurriendo, jajaja.

P.: Por último, coméntanos cómo ha sido la fase posterior al de ver publicado Philantia. La de promoción. A menudo los artistas pensamos en lo “poético” -lo entrecomillo-, de la creación, pero es ineludible dar a conocer la obra a los lectores dado que se habla de más de 90.000 libros editados en España donde, según una última encuesta, algo más del 51% de la población se declara no lectora.

R.: Pues la verdad es que es muy complicado. Me quiero poner las pilas en buscar sitios donde hacer presentaciones porque veo que me estoy quedando un poco atrás en el tema de promoción y que, en realidad, es de lo más importante. Ahora en breves acabo el primer cuatrimestre de la universidad y estaré un poco más tranquila así que me pondré a ello, pero es complicado. Tienes que buscarte un poco la vida porque la editorial no puede estar tan encima de ti. La editorial hace muy buen trabajo y nos consigue espacios en la Feria del Libro e incluso organiza eventos propios como la primera edición de La Feria Del Escritor, que fue en diciembre. Pero eso no es suficiente si quieres seguir dándote a conocer. La gente no te va a conocer por arte de magia, tienes que moverte o te quedas congelado en el sitio. Requiere de un trabajo autónomo, de ganas y de tiempo. Yo aún estoy aprendiendo a moverme en el mundillo, pero poco a poco.

P.: Bonus track. Hablando de editoriales valencianas y poesía, no sé si quieres darnos tu opinión acerca del caso de la editorial Pre-Textos y los derechos de publicación de la poeta estadounidense y Premio Nobel de literatura Louise Glück.

R.: Sé poco de la polémica y lo poco que he leído es desde el punto de vista de la editorial, no he leído nada de las razones que la poeta tenía o dejaba de tener, así que prefiero no opinar al respecto porque me falta información.


                              El libro está a la venta en: https://postdataediciones.com/producto/philantia/