Lágrimas de polvo rojo. Entrevista a María Suré

Por Ginés J. Vera


Me concedió recientemente una entrevista la escritora salmantina, afincada en Valencia, María Suré (Salamanca, 1973). Suré estudió Ingeniería Informática en la Universidad Politécnica de Valencia y actualmente trabaja como analista y programadora informática. Desde siempre ha sentido un gran interés por el pasado de su ciudad de adopción, lo que la ha llevado a investigar sobre su historia. Hasta la fecha ha publicado varias novelas, la última, por la que le pregunto, es Lágrimas de polvo rojo (Maeva), un thriller con un asesino que actúa en Valencia y se inspira en antiguos rituales medievales.


  P.: Ni Lágrimas de polvo rojo es su primera novela ni su primer thriller. Autopublicó en 2017 “Proyecto B.E.L” donde también se hablaba del poder y de sacar verdades a la luz, aunque con otros tintes bien distintos. Háblenos de la génesis intelectual y narrativa de esta cuarta novela. 

  R.: Esta es mi cuarta novela desde que empecé en esto de las letras allá por 2015. Todas ellas, unas más, otras menos, pueden incluirse dentro del género negro, que es con el que más disfruto como lectora y escritora. Lágrimas de polvo rojo surgió a partir de varias ideas que llevaban tiempo rondando en mi cabeza. Una de ellas, la que más fuerza cobró en ese momento, trataba sobre los niños desaparecidos. En España, entre 1940 y 1990, desaparecieron más de trescientos mil niños. Una cifra escalofriante. Siempre me he preguntado qué podía haber ocurrido con esos niños arrancados de sus familias a una edad tan temprana. Lo que se describe en esta novela es solo uno de los posibles destinos de estos menores. También me atraía mucho la historia antigua de la ciudad de Valencia, lugar en el que se desarrolla la trama de la novela. Quería descubrir e investigar el lado menos amable del alma de esta ciudad que, como cualquier otra, tampoco se libra de haber sido testigo de alguna crónica negra. Poniendo estos ingredientes en la coctelera, aderezándolos con unos buenos personajes y dándoles un poco de movimiento para que cobraran vida, surgió esta nueva historia. Por cierto, el título tiene mucho que decir, no son palabras elegidas al azar. Cuando el lector descubra su significado entenderá muchas cosas.

  P.: Ha elegido Valencia para situar la trama criminal de esta historia a caballo entre la venganza y la justicia. Entiendo que en parte porque la conoce, lleva años viviendo en esta ciudad, todo y que es Ud. de Salamanca. Entre los escenarios están el casco viejo y la playa. Quizá la parte menos “turística” sea el parque de Polífilo, en el barrio de Campanar. Y sin embargo es clave en la trama por un curioso libro del s. XV. Coméntenos esta elección y la vinculación del citado parque con la trama de su novela.

  R.: Cuando decidí ambientar la trama de esta novela en Valencia, en la que resido desde hace casi treinta años, quería recrear algunas zonas de la ciudad y mostrarlas al lector tal y como son en la actualidad, destacando sus encantos de forma que, tanto los que conocen la ciudad como los que no, se sintieran atraídos por ella. La ciudad es un personaje más que siempre está presente y, como tal, creo que hay que cuidarlo y darle el protagonismo que se merece, pero sin caer en la tentación de convertirlo en algo tedioso al abusar de detalles y descripciones. Cuando investigaba sobre el pasado de Valencia, me topé por casualidad con el manuscrito de El Sueño de Polífilo y enseguida me conquistó todo el misterio que lo envolvía. En ese momento ya conocía la existencia del jardín valenciano inspirado en esta obra del siglo XV tan extraña como maravillosa y supe que tenía en mis manos una buena historia que contar. 

  P.: Hemos hablado de Polífilo y de El Sueño de Polífilo o Hypnerotomachia Poliphili. En el desarrollo de la novela alude a su traductora en castellano, a Pilar Pedraza, a quien menciona posteriormente en los agradecimientos. ¿Cómo fue su primer contacto con la obra atribuida a Francesco Colonna? ¿Ha tenido oportunidad de conversar con Pedraza de su novela? 

  R.: El Hypnerotomachia Poliphili, al igual que la mayoría de los textos medievales que se conocen, suelen tener un contenido que no resulta demasiado atractivo para la mayoría de lectores actuales, acostumbrados a lecturas más frescas y acordes al mundo en que vivimos. Pero, al igual que ocurre con otros libros de la época como pueden ser El Quijote o El Libro del Buen Amor, resulta innegable su relevancia en la literatura mundial. En el caso de El Sueño de Polífilo, además, su encanto reside en el misterio que lo rodea. La autoría de este enigmático libro se atribuye a un monje —Francesco Colonna—, algo sorprendente ya que está repleto de grabados con un contenido sexual nada apropiado para aquella época. En él se habla de temas como el amor platónico o el libre albedrío y entre sus páginas abundan las descripciones de elementos arquitectónicos y arqueológicos, esculturas,  fuentes y jardines. Es curioso que, según algunas fuentes, jardines tan emblemáticos como los de La Granja o El Retiro fueran construidos inspirándose en este libro. 

  »En el texto también se hace referencia a jeroglíficos egipcios, tiene acertijos ocultos e innumerables juegos de palabras. Está escrito en varios idiomas —uno de ellos, inventado—, con una laberíntica narrativa digna de estudio. La labor de Pilar Pedraza con su traducción es encomiable y gracias a ella podemos entender mucho mejor este maravilloso texto. No he logrado ponerme en contacto con Pilar, aunque me encantaría poder charlar con ella largo y tendido sobre este manuscrito y mi novela. Espero que los astros se alineen para que podamos hacerlo pronto. 

 

  P.: Según otro libro medieval que ha mencionado, en este caso, El libro del buen amor, del Arcipreste de Hita, dos cosas mueven el mundo, una de ellas es el sexo. Prefiero que sea Ud. como autora la que nos cuente ese componente incluido en Lágrimas de polvo rojo desde el punto de visto de la víctima y la argumentación narrativa de su novela.

  R.: Dicen que el amor puede mover montañas, pero es evidente que el sexo y el dinero son los motores que mueven el mundo desde tiempos inmemoriales. No hay más que teclear la palabra sexo en un buscador para ver el incontable número de entradas que aparecen en unos pocos segundos. En este caso, más que del sexo en sí, me interesaba hablar de las prácticas más sombrías relacionadas con él, como es el BDSM o la prostitución. En el primer caso, que alguien pueda sentir placer provocándole dolor a otra persona es una muestra más de la oscuridad que llevamos dentro y de lo compleja que puede llegar a ser la mente humana. El segundo representa esa cara fea de la sociedad a la que parece que nos hemos acostumbrado a fuerza de mirar para otro lado. Hemos llegado a “normalizar” unas prácticas con las que se vulneran los derechos de las mujeres a diario. Creo que ambos temas encajan perfectamente en el escenario de cualquier novela negra.

  P.: El fenómeno de los asesinos en serie, más allá de lo condenable, parece ser materia habitual de escritorxs y causar morbo entre lxs lectorxs del género negro. Me consta que para la parte científico-policial contó con ayuda profesional. Háblenos de esa labor de documentación porque sin duda es uno de los pilares de la credibilidad de una obra como esta. 

  R.: Para escribir cualquier novela es fundamental llevar a cabo una buena labor de investigación. La información debe aparecer entre líneas, sin que el lector lo note para que no parezca algo postizo y encajado a la fuerza o fuera de contexto. Como lectora puedo decir que se nota enseguida si un texto flaquea en ese aspecto, tanto por exceso como por defecto, y hace que mi interés por esa lectura decaiga. Por eso, antes de empezar a escribir, necesito entender y conocer el tema que voy a tratar y hago todo lo posible para que los pequeños detalles marquen la diferencia. He hecho varios cursos de criminalística muy interesantes, que me han sacado de más de una idea preconcebida de manera errónea y que me ayudan a la hora de construir tramas científico-policiales creíbles. 

  »Por otra parte, para escribir esta novela me entrevisté con Leila Mohamed, subinspectora del Grupo de Homicidios de la Policía Nacional de Valencia, que, muy amablemente, me explicó de primera mano su día a día y su procedimiento a la hora de enfrentarse a una muerte violenta o un asesinato. Pero, sobre todo, me mostró la parte humana de esos policías que se enfrentan cada día a lo peor del ser humano y que, inevitablemente, acaban viendo la vida a través de una lente diferente. Me mostró esa “mirada” especial con la que se enfrentan al mundo, que es la que he tratado de reflejar en los personajes de la novela.

  P.: Me ha parecido curioso que entre los temas de Lágrimas de polvo rojo aparezca el de la investigación biomédica, concretamente sobre la cura de la enfermedad del Alzheimer y la inteligencia artificial. ¿Cree en el opaco poder de las grandes multinacionales del sector? ¿La ética de las corporaciones farmacéuticas -o su ausencia- daría para varias novelas, sobre todo thrillers que nos harían temblar?

  R.: El caso de las farmacéuticas era otro de los temas que tenía pendiente explorar desde hacía tiempo. El poder de estas grandes multinacionales y sus prácticas poco éticas no es algo que yo crea o deje de creer, es una evidencia respaldada por cientos de testimonios. Solo hay que investigar un poco para darse cuenta de la magnitud de lo que se esconde detrás de algunas de estas empresas. Existen numerosos artículos de científicos que, tras trabajar durante años en alguna empresa de este tipo, acaban destapando sus malas prácticas. No en vano hay quien afirma que las farmacéuticas son las que realmente mueven los hilos de la economía y la política del mundo. Cuando alguien se mueve a ese nivel, trasgredir las bases de la ética o la moral resulta tan sencillo como escalofriante. Es algo que está ahí, a la vista de todos, pero que se oculta tras la niebla que ellos mismos se encargan de generar para pasar desapercibidos. Todos podemos ver esa niebla, pero nadie se atreve a dar un paso para enfrentarse a lo que hay detrás.

 

  P.: Volvamos a Lágrimas de polvo rojo para que nos hable de dos personajes claves en la novela. Me refiero a Runa y Roi, si se me permiten las familiaridades. ¿Qué nos puede contar acerca de ellos para acercárselos a lxs lectorxs?

  R.: Creo que Runa y Roi son el binomio perfecto como pareja de policías. He intentado plasmar su relación como la que me gustaría encontrarme cuando leo una novela policíaca. Ambos tienen personalidades opuestas, pero juntos forman un tándem que funciona muy bien. Confían el uno en el otro hasta el punto de poner en riesgo sus vidas si fuera necesario y se conocen tan bien que no hacen falta palabras para que uno sepa lo que el otro está pensando. Aunque no siempre compartan las decisiones del otro, las respetan y las apoyan pese a quien pese.

  »Ambos tienen que luchar contra sus propios fantasmas, pero se enfrentan a ellos de manera diferente. Roi trata de quitarle peso a los problemas con sus bromas cada vez que ve que Runa se hunde más de la cuenta en la oscuridad, cosa que ella agradece, aunque sus protestas no lo demuestren. Runa es una mujer fuerte, decidida y muy profesional, pero es consciente de que tiene que demostrar su valía a diario en un trabajo donde predominan los hombres y eso la enfurece. Su magnífica intuición le ha concedido la fama de ser una de las mejores en el estudio de perfiles criminales y le bastan unos segundos para empatizar o no con un sospechoso. Cuando no lo hace, evita los paños calientes y las preguntas de sus interrogatorios se vuelven tan punzantes y afiladas como su sagacidad. Pero toda esa fuerza y esa seguridad en sí misma la abandonan cuando llega a casa y tiene que enfrentarse a la soledad de su hogar. La misma soledad que siente su compañero, aunque él tiene un remedio para las noches más negras: la marihuana que esconde en su cocina, en un bote de café. Cada uno lidia con sus demonios como puede y juntos se hacen la vida más llevadera el uno al otro.

  P.: En cuanto a la trama de la novela, avanza linealmente junto con la investigación, aunque creo no desvelar nada relevante si digo que en un punto estratégico nos traslada al pasado para desentrañar parte de los misterios abiertos. Aprovecho para preguntarle por esa parte enigmática de su novela. Creo que disfruta con este género tanto como escritora como lectora. Quizá ese guiño a las novelas de R. Chandler y Pierre Lemaitre en la habitación de Roi no sea casual... ¿Es así?

  R.: El escritor debe disfrutar con lo que está escribiendo o, de lo contrario, no funcionará esa magia que crea con las palabras y que logra seducir al lector y hacer que necesite seguir leyendo. En mi caso, intento escribir esa historia con la que me gustaría encontrarme como lector. Aunque procuro leer todo tipo de género, es cierto que al género negro le encuentro un atractivo especial. Me fascina ir descubriendo el misterio que se oculta detrás de cada trama y que mi mente se ponga en funcionamiento para elaborar multitud de posibilidades. Construir el puzle en tu cabeza e ir encajando cada pieza poco a poco hasta que por fin puedes ver la historia en su conjunto y le encuentras el sentido. También me atrae el explorar la psicología de la mente humana, ir en busca de esa oscuridad que se oculta en el interior de las personas hasta dar con ella y tratar de entender el porqué de ciertos comportamientos humanos terribles. 

  »Por supuesto que Chandler y Lemaitre son dos de mis escritores favoritos con cuyas historias disfruto siempre y el que aparezcan en la novela, aunque sea de manera tan fugaz, es un guiño que he querido hacer a estos dos grandes de la novela negra. Podría haber escogido a otros, hay muchos más que me fascinan, pero tenía que elegir. 

  »Cuando escribo me obligo a poner distancia entre mi vida personal y la historia que estoy contando, intento no dejar demasiado de mí en mis personajes, aunque a veces sea inevitable. Pero sí suelo hacer este tipo de guiños a otras personas, conocidos, amigos o, como en este caso, a otros escritores a los que admiro. Por ejemplo, todos los nombres de los personajes principales de esta novela son nombres de amigos que, al leerla, se han ido reconociendo. En mi novela anterior, Huérfanos de sombra —que reeditará Maeva en la primavera de 2023—, aparece de pasada un personaje secundario que en realidad soy yo cuando era pequeña. Me gusta hacer ese tipo de juegos de los que solo serán conscientes unos pocos lectores.

  P.: Llegados al final de la entrevista, y de la novela, quienes se hayan quedado con ganas de más aventuras con los subinspectores de policía que la protagonizan están de suerte. Una razón más para que lxs lectorxs se acerquen a Lágrimas de polvo rojo. Lance unas últimas líneas animándoles a sumergirse en esta trepidante historia de pistas misteriosas, venganzas y antiguos rituales en la soleada ciudad de Valencia.

  R.: Podría explicar con unas pocas frases todo lo bueno que tiene esta novela y por qué recomiendo leerla, pero no dejaría de ser una opinión subjetiva al ser formulada por su creadora. Creo que las opiniones de otros lectores son las que mejor pueden hablar sobre esta historia y sus personajes si lo que se busca es una valoración objetiva. Por eso animo a futuros lectores a hacer una sencilla búsqueda en Internet y descubrir los comentarios que se han ido dejando sobre Lágrimas de polvo rojo, que no son pocos.  

  »He de reconocer que esta estrategia juega a mi favor porque todas las opiniones son tan positivas que creo que acabaran por convencer a los amantes de este género que aún tengan dudas.


  Lágrimas de polvo rojo. María Suré. Maeva.

Tituba, la bruja negra de Salem de Maryse Condé

 

Por Miriam Alonso

En tiempos de escritoras, de feminismo e integración, a fin de leer sin prejuicios, me hice con un ejemplar de Yo, Tituba, la bruja negra de Salem (Editorial Impedimenta), sin reparar en su sinopsis. Quería dejarme llevar, que la historia tomara el mando y su autora, cuyo impresionante currículum ya conocía, me contara qué hacía una mujer negra como Tituba en los procesos de Salem. Qué sorpresa descubrir la figura de la protagonista como la de una mujer que vivió en realidad, cuyo paso por los procesos de Massachusetts se documentó quizá debido a su exótica procedencia, al racismo, o vaya usted a saber.

Africana, bruja por herencia, dada al sacrificio literal y al figurado, Tituba nos cuenta desde la pluma de Maryse Condé, las circunstancias que la obligaron a abandonar su país para viajar hasta la extraña América, donde entre el retrato de unos y otros, podemos llegar a bocetar las condiciones vitales y sociales que afrontaba una mujer negra, sola la mayor parte del tiempo, asumiendo la aventura que, desde luego, nunca pidió. Pasajes desgarradores alimentan sus páginas, capítulos en los que siente una el impulso de cerrar el libro, aunque, por otro lado, la narración de Condé logre despertar en el lector ánimos de resiliencia: ganas de acompañar a Tituba en cuantos nuevos baches, errores, hombres y amos le salgan al paso.

Narrado en voz activa, íntima y sencilla, Yo, Tituba, la bruja negra de Salem, se convierte en un relato indispensable para aquellos que disfrutan las biografías confeccionadas con documentación meticulosa, que se narran entre fábulas planas de espíritus y fantasmas, aunque estén impregnadas de dolor, de vida, de sufrimiento, pero sobre todo de amor. Esto se evidencia en el final que todos esperábamos, elaborado con tanto cariño y delicadeza que, sin duda, coloca a esta obra como una de las mejores novelas que he leído recientemente del catálogo de Impedimenta.

Muy recomendable.

Tituba, la bruja negra de Salem.

Maryse Condé.

Editorial Impedimenta.

Más información:

https://impedimenta.es/producto/yo-tituba-la-bruja-negra-de-salem

El síndrome Wanderlust. VV. AA

 


Por Ginés J. Vera 


Decía el bueno de G.K. Chesterton que: «El viajero ve lo que ve, el turista ve lo que ha venido a ver». Traigo esta cita del filósofo y escritor, incluyendo libros de viajes, a colación de un libro delicioso. Me refiero a El síndrome Wanderlust (Anaya Touring). Y si Chesterton  llegó a contar la historia de cierto hombre que salió de viaje y fue tan lejos, tan lejos, que llegó a su propia casa… en estos once relatos no todos sus protagonistas lo hacen. Los personajes de estas once historias se adentran en lo profundo de la aventura de trasladarse de un sitio a otro; para descubrir o para descubrirse. Los hay ansiosos, como Joäo en el relato El viaje de Joäo, de Carlos Jiménez Arribas. Pero también desconcertados, como el protagonista de Islandia, de Sergi Bellver. Distintos medios de desplazamiento y distintos sentimientos recorren las páginas de esta antología firmada por algunos de los autores más reconocidos del panorama de la narrativa española actual. Junto a Jiménez Arribas o Sergi Bellver, nos invitan a viajar literariamente Care Santos, Luisa Castro, Roxana Popelka, Emilia Piñeiro o Marta Sanz. Como también lo hacen con sus relatos Eloy Tizón, David Roas y José Ovejero. Once relatos, algunos inéditos y otros con una maleta bajo el brazo; con Sevérine y el conejo blanco, de M. Sanz, por ejemplo, su autora quedó finalista del premio convocado por la Fundación de Ferrocarriles Españoles. Hay historias breves, emotivas, otras más profundas, de largo recorrido y extensión. Ellas y ellos también han dejado al pie del andén de llegada un pensamiento o reflexión sobre lo que significa viajar. La portada y el resto de las ilustraciones interiores a color las firma Miguel Vallés Salvador. Es este un libro de miradas, de viajes, de perspectivas y de aprendizaje. Porque si Gustave Flaubert dijo aquello de que «viajar te hace modesto. Te hace ver el pequeño lugar que ocupas en el mundo», no lejos quedaba Cervantes al asegurar que las luengas peregrinaciones hacen al hombre discreto. Su ingenioso hidalgo no se quedó en La Mancha, no. Viajó, como también la Bobary de Flaubert o las y los protagonistas de estos relatos de El síndrome Wanderlust. Nos toca a nosotros como lectoras y lectores abrir las páginas del libro e ir recorriendo la senda machadiana para volver a pisarla… O no. La vida es puro viaje. Feliz verano.

 

 

El síndrome Wanderlust. VV. AA. Anaya Touring.

Más información en: 

https://www.guiasdeviajeanaya.es/guia/guias-singulares/el-sindrome-wanderlust-once-relatos-viajeros/

José Luis Muñoz: «Lo de la paridad de sexos es un poco cansino, sobre todo en la novela negra».


Por Ginés J. Vera

Con más de medio centenar de obras a sus espaldas y muchas millas en su mochila viajera, el escritor salmantino José Luis Muñoz nos concede una cálida entrevista acerca de su reciente novela La bahía humeante (Traspiés); una road movie merecedora del Premio de Narrativa Carmen Martín Gaite 2021. 

P.: Esta primavera se publicó La bahía humeante tras recibir un merecido premio literario. Una historia que comenzó a fraguarse en un entorno de frío y hielo, al igual que su punto y final. Háblanos de Islandia como fuente inspiradora y de su capital… por lo del título.


R.: Si tuviera que nacer de nuevo, elegiría Islandia. Quizá en mi próxima reencarnación. Es un país pequeño, en habitantes, pero extraordinariamente bien organizado. Es un país que procesó a sus banqueros, en donde las empresas que suministran gas, agua y electricidad, son públicas. Además de tener una renta per cápita altísima, es un pueblo muy culto y civilizado entregado a la lectura. Y se come bien. Pero es carísimo. Pero vale la pena viajar porque su paisaje es sencillamente extraordinariamente bello. Islandia casi roza la perfección. Hace frío, eso sí, pero es que a mí no me asusta el frío. 


El título es la traducción literal de su capital. La bahía humeante que descubrieron los vikingos en su ruta hace Groenlandia y América del Norte, los primeros descubridores europeos de ese continente. 

P.: Decía que ha merecido un premio literario, en concreto, el Premio de Narrativa Carmen Martín Gaite 2021. Curiosamente, si pienso en esta autora ya fallecida me viene a la cabeza el título Nubosidad variable. En ambas creo que además de cierto desencanto hay un componente de metaliteratura. Coméntanos acerca de la recepción del premio, de tu acercamiento a la prosa de Martín Gaite y de lo intraliterario de La bahía humeante.


"Si tuviera que nacer de nuevo, elegiría Isalandia", afirma.
Foto Facebook del autor

R.: Los escritores suelen decir que están en lo que escriben, aunque a veces se disfrazan para no ser reconocidos. A la hora de armar esta novela negra ambientada en Islandia me inventé una trama muy literaria. La literatura está siempre en el foco de la narración, en las discusiones entre Max Rigalt, escritor purista que nunca llegará a ninguna parte, porque en la sociedad, y en literatura, las cartas siempre están marcadas, y Eric Burdom, ese farsante usurpador que está rodeado de un prestigio inmerecido. Lo literario está tan presente que estalla en el final, cuando ambos escriben una novela inacabada y no precisamente con tinta. Alex Rigalt es una especie de Marlow, y Eric Burdom, Kurtz. Uno va al encuentro del otro. La influencia de El corazón de las tinieblas es clara, me doy cuenta ahora, en frío, que reflexiono sobre la novela. Los escritores nos alimentamos de los libros. El de Joseph Conrad es todo un referente. No hay río Congo, pero hay Islandia, todo un recorrido inhóspito y frío para llegar a él, a Burdom. 


P.: En esta novela encontramos no solo la parte descriptiva, viajera, casi como una invitación a soltar el libro e irnos en avión hasta allí, bien abrigados, claro. También hay una buena dosis de crítica social  con jugosos paralelismos entre el modo de vida islandés y el más occidentalizado en estas latitudes. ¿Nos hablas de ello?


R.: Sociedades muy diferentes la nuestra y la de ellos. Curiosamente, y lo recalco en el libro, hay mucha emigración portuguesa. Seguramente viene por el bacalao. Asociamos Islandia a ese pescado. Pero también hay salmones en sus ríos que no tienen como depredadores a ningún mamífero. La fauna de ese país es curiosa: cisnes, miles de ellos, que te sorprenden porque uno está acostumbrado a parejas o animales solitarios. Los islandeses, además de exquisitamente educados, suelen ser amables. Tienen un turismo sostenible. Quizá hay muchos chinos: me llamó mucho la atención y eso también se apunta en mi novela. La novela es un cuaderno de bitácora. Cuando viajo escribo cada noche sobre lo que he visto, lo que me llama la atención, la gente que veo, lo que como, y aparte hago miles de fotografías, ruedo muchas horas de video que me sirven luego para reelaborar lo que quiero escribir. La sociedad islandesa es casi perfecta. No hay ejército. No vi un solo policía. No hay más que un par de autores de éxito que se inventan en sus novelas crímenes que no existen, como Arnaldur Indridason. Cuando se produce un asesinato, sale en primera página de la prensa. 


P.: Quienes se acerquen a La bahía humeante pronto descubrirán que el motor de la trama es una injusticia y, por tanto, de una búsqueda de la justicia.. o una venganza, según se mire. Sobre ese sutil matiz te lanzo una reflexión abierta al hilo, además, de la cita de Dostoiesvski que abre las páginas de esta novela de prosa ágil y trama directa. 


Asegura que su novela es un cuaderno de bitácora.
Foto Facebook del autor 

R.: Justicia poética. Es lo único que se puede hacer con la literatura de ficción. Suelo decir que los escritores de novela negra somos gente pacífica porque bastante matamos en nuestras páginas. El tema de la impostura está muy presente en mi obra literaria. Hace un año publiqué una novela muy breve titulada La muerte del impostor. En La bahía humeante el impostor es un hombre de éxito, un ladrón de talentos. No es nuevo ni en la pintura ni en la literatura. Malas lenguas hablan de un caso muy notable. ¿Realmente escribió Patrick Suskind El perfume teniendo en cuenta que era lector de una editorial y le llegaban muchos manuscritos? Si era el autor de esa obra maestra, ¿por qué enmudeció y no escribió más salvo un librito de cuentos infantiles? Sí, claro, tenemos a Juan Rulfo y Pedro Páramo, pero es sospechoso. El tema de la impostura es también el central de una novela inédita que espero vea pronto la luz.

P.: El personaje principal, si excluimos el paisaje, es Max Rigalt, un tipo maduro del que leemos que es un “duro blando.” Todo un clásico para una novela del género, ¿quizá la historia hubiera sido otra si Max hubiera sido Maxine aunque el antagonista siguiera siendo Eric Burdom? ¿Para cuando una protagonista femenina, empoderada, en una novela negra criminal?


R.: Con Maxine la historia hubiera sido muy diferente. Y quizá mejor. Imaginemos una historia de amor / odio entre Maxine Rigalt y Eric Burdom. Ya hay heroínas de novela negra femeninas. Ahí está la hacker ciberpunk Lisbeth Salander de la saga Milenium. A mí me resulta más cómodo armar personajes masculinos. Pero también he creado personajes femeninos muy potentes como la Malinche de El centro del mundo, mi novela épica sobre la conquista de México por Hernán Cortés. Sin ella, Cortés no habría conquistado Tenochtitlan. Lo de la paridad de sexos es un poco cansino, sobre todo en la novela negra. Aunque ya hay muchas escritoras en ese género en España, y bienvenidas sean y que se multipliquen (Empar Fernández, Alicia Giménez Barlett, Susana Hernández, Rosa Ribas, Noelia Lorenzo Pino, Susana Martín Gijón, Dolores Redondo, Berna González Harbour, Ana Ballabriga, Marta Prieto, Marta Sanz, Yanet Acosta...), los hombres son mayoría. Para mí simplemente hay escritores, y que sean buenos. 

Uno de mis iconos literarios es Patricia Highsmith, y no porque sea mujer, sino porque es una escritora extraordinaria. Pero si nos vamos a la literatura negra norteamericana veremos que hay muy pocas mujeres, muchas menos que en España, y desde siempre. Puede que eso se esté revertiendo, pero aquí no llegan, salvo excepciones como Gillian Flynn y su excelente Perdida, y Donna Leon que ya es un clásico. Quizá las mujeres, por lo general, se sienten más cómodas en otros géneros. No sé. Pero yo no hago distinciones por sexos, me parece un error, sino por la calidad de las obras. 

Una editora con cuarenta años de experiencia me decía que, actualmente, en igualdad de condiciones (calidad literaria, comercialidad del producto), las editoriales prefieren a las mujeres en vez de a los hombres. Y no debemos enfadarnos. Además hay que tener en cuenta, y de nuevo vuelvo a las estadísticas, que las mujeres son las que más leen en este país. 


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José Luis Muñoz (Salamanca,1951) cursó estudios de Filología Románica en la Universidad de Barcelona. Ha escrito artículos de opinión en los periódicos El Sol, El Independiente el El Periódico. Mantiene asimismo el blog La soledad del corredor de fondo. Sus novelas han sido traducidas al francés, italiano, checo y búlgaro y han sido elogiadas por figuras como Luis García Berlanga o Manuel Vázquez Montalbán. Su amplia obra ha sido objeto de estudios y reseñas en numerosos medios, citada incluso en el New York Times. En la actualidad colabora con varios medios de comunicación digitales, como son Culturamas, Suburbano Miami, o Narrativas, entre otros. Es asimismo director de las colecciones de novela policial La Orilla Negra y Sed de Mal, y ejerce como comisario del festival Black Mountain Bossòst que gira en torno al género negro. Dirige la organización Lee o Muere. Entre sus numerosas obras publicadas destacan: «La frontera sur», «Cazadores en la nieve», «El rastro del lobo», «La manzana helada», «Los perros» o «El centro del mundo».




La bahía humeante. José Luis Muñoz. (Ed.Traspiés)


Link al libro:https://www.traspies.com/la-bahia-humeante/



Sebastià Marí Crespí: «Se podría afirmar que el hedonismo navega con las velas desplegadas por las páginas del libro»

 



Por Ginés J. Vera 

Nos concede una refrescante y mediterránea entrevista para La ardilla literaria el escritor Sebastià Marí Crespí (Palma, 1958). Director de la revista socioeducativa “Tres Quarts” (1997-2007). Cofundador de la editorial Inrevés Edicions (2002-011), entre cuyas ediciones destaca la novela gráfica “Maus, relato de un superviviente”, de Art Spiegelman, premio Pulitzer 1992 (edición en catalán y gallego), y la revista NSLM “Nosotros somos los muertos”, dirigida por Pere Joan y Max (segunda etapa), premio Junceda, 2007 y premio Salón del Cómic de Barcelona a la mejor revista de cómic, 2007. Autor del libro “Tant si plou com si fa sol” (1994). Actualmente coordina la editorial Disset Edició (Mallorca).

P.: Podemos decir que «Lorena y el inventor de palabras» es una novela negra, pero también que es una novela negra poco convencional por varios aspectos. Háblenos de eso que la distingue del resto del género y por qué dar un paso adelante en la novelístisca justo con la narrativa negra.

Cuando empecé a escribir «Lorena y el inventor de palabras», eran momentos personales complicados y necesitaba tener mi mente ocupada varias horas al día. Escribir fue un buen recurso y aquí nació «Lorena y el inventor de palabras.» Es cierto que la novela es poco convencional respecto a la mayoría de novelas negras, me motivó crear una trama coral ubicada en un entorno mediterráneo lleno de azul de mar. Tal vez, el rasgo más singular de la novela, es que la investigación no la realiza un detective o un investigador profesional. La investigación corre a cargo de un grupo de amigos que casi sin querer se ven implicados en la resolución de la muerte de una persona conocida.

P.: El prólogo corre a cargo de Max, es decir, Francesc Capdevila, el historietista, ilustrador, y revolucionario de la historieta española, fundador de «El Víbora.» Eso sí es tener buenos amigos, un poco como el protagonista de  Lorena y el inventor de palabras. ¿Cómo fue recurrir a él para esta primera incursión en la narrativa?

Max (Francesc Capdevila), es un buen amigo, compañero de aventuras editoriales y una persona con criterio literario. Me atreví a enviarle las primeras 40 páginas para que me diera su opinión. En principio se sorprendió, pero pese a su cautela inicial me dio su opinión sobre lo que le gustaba y lo que debía mejorar (muchas cosas), también me animo a seguir escribiendo y este hecho fue clave para proseguir. Contar con el prologo de Max es un privilegio.

P.: Si el personaje de Lorena está en el título de la novela y en el centro de la trama, también lo está Max Seal. Es un personaje peculiar desde el mismo momento en el que es contratado, lo digo por su “modus vivendi.” Coméntenos cómo fue la creación de este personaje y esos guiños a la gastronomía que recuerdan salvando las distancias a un Pepe también muy literario.

Hace unos años leí en una revista de viajes, una entrevista a una persona que vivía en un barco y que trabajaba profesionalmente creando palabras para marcas comerciales. El modo de vivir de esta persona me inspiro la creación del inventor de palabras (Max Seal). En mi opinión, la gastronomía es uno de los mejores placeres cotidianos, puedo confesar que he podido degustar todos los platos que salen en la novela. Efectivamente y salvando las distancias, siento complicidad por los gustos gastronómicos de los protagonistas de las novelas de Vázquez Montalbán y de Andrea Camilleri (Pepe Carvalho y el Comisario Montalbano).

P.: Ubica a los personajes y parte de la trama en el Mediterráneo, algo que intuyo tiene algo que ver con su nacimiento en Palma. Curiosamente se ha inventado a la bella isla de Brafia como plus a los rincones paradisíacos en los que se mueven aquellos. Háblenos del mar, de la parte hedónica que se respira en  Lorena y el inventor de palabras. 

El mar forma parte importante de muchas personas que vivimos en una isla. En la novela, el mar es un referente de tranquilidad, de aventura, de intriga y misterio. Me gusto la idea de crear una nueva isla cercana a Mallorca (menos masificada turísticamente) y de narrar la vida de un grupo de personas que intentan disfrutar de las pequeñas cosas cotidianas de su entorno personal y social. Se podría afirmar que el hedonismo navega con las velas desplegadas por las páginas del libro.

P.: En cuanto a la trama de «Lorena y el inventor de palabras», me ha parecido ver algo de homérico, de aquel Ulises surcando el Mediterráneo. No es la única referencia literaria, a los libros, a las palabras, al lenguaje y su poder, ¿me equivoco? 

Hay una parte importante de la trama que evoca alguna de las experiencias vividas por Ulises en su viaje de retorno a Itaca, como el episodio del canto de las sirenas. La seducción y el poder, en la antigüedad y actualmente son elementos que influyen notablemente en la sociedad (aunque a veces no lo percibamos con claridad). También hay algunas referencias literarias de novelas de Andrea Camilleri, sobre los entramados ocultos del poder.

P.: Como en toda buena novela negra que se preste palpitan temas profundos más allá de la investigación de Max Seal. Aprovecho para preguntarle por lo que no se ve en la novela pero sí está, por ejemplo, una velada crítica social a la condición humana o al expolio del medio ambiente en nuestro precioso Mare Nostrum.

Si, en la novela se visualiza o se intuye el “sinsentido” de la destrucción y expolio del medio ambiente en el Mediterráneo continental y en el insular. Una destrucción que ha puesto en grave peligro el patrimonio natural y los recursos naturales. 

Respecto a la condición humana, cito textualmente las palabras finales del prologo del libro: …“Pero no nos dejemos engañar: incluso bajo esa luz dorada y amable de los puertos mediterráneos, incluso bajo las delicadas sombras azules que proyecta en sus idílicas costas, reptan también la codicia, la corrupción y la maldad”.

P.: Última pregunta, quizá la más osada. Creo posible volver a encontrarnos a Max Seal en otra aventura. Quizá con Brafia también como escenario. ¿Nos puede adelantar algo?

En estos momentos respeto el descanso de Max Seal en su querida “Brafia”, pero no descarto volver a embarcarle en nuevas aventuras.

Lorena y el inventor de palabras. Sebastià Marí Crespí. Milenio editorial.

https://www.edmilenio.com/esp/lorena-y-el-inventor-de-palabras.html

 


Merche del Rosal: «Como onubense y andaluza, me gustan las tradiciones de mi tierra».

 

Por Ginés j. Vera 

Esta semana nos concede una entrevista para La ardilla literaria la poeta Merche del Rosal. Merche del Rosal Moreno nació en Minas de Riotinto Huelva el 24/9/1970. Su pasión por la música le llevó a escribir el 18/11/1993 una bella carta dedicada a su tierra, Andalucía (naciendo así su primer poema). Decidió echar aquella esquela sin esperar que nada sucediera pero la vida quiso que el gran poeta sevillano Manuel Melado (a quien tanto admiraba) descubriese en ella esa gran sensibilidad para el verso (algo que ella desconocía poseer). Fueron sus valiosos ánimos y consejos los que le han hecho seguir hasta el día de hoy. En 2016 sintió la necesidad de dar a conocer sus poemas y fue su amigo Juanma Cortés quien le creó un blog llamado Sentimientos donde ha ido publicando sus poemas hablando de diversas temáticas (Andalucía, amistad, amor, cofrades y rocieros). En 2018 el motivo de publicar su primer libro titulado Anhelos cofrades paso a paso es celebrar sus Bodas de plata, un homenaje lleno de vivencias cofrades que le ha brindado Sevilla (su tierra adoptiva desde 1999).

P.: Eres autora de varios poemarios, de los que hablaremos a continuación. Antes me gustaría que nos comentases cómo surgió tu vena poética. Tengo entendido que empezaste muy joven y resurgió de nuevo de la mano de un programa de radio y del poeta Manuel Melado Prado.

R.: Al ser una persona con movilidad reducida (PMR) y no poder tener una infancia de juegos, con 13 años participé en un taller de periódico que fundó mi buen maestro y gran amigo Paco Gomera López. Se llamaba Don Colegio donde hice varias cosas impulsada por consejo de mis maestros, Una vez terminó ese ciclo formativo decidí refugiarme en la radio (dejando de lado esa actividad al comenzar la FP); seguía oyendo la radio y, tras 8 años, el 18 de noviembre 1993 me encontraba escuchando el programa Nuestra Copla presentado por un gran poeta sevillano llamado Manuel Melado. Fue él quien dio una dirección y decidí escribirle sin pensar que aquella tarde volvería a brotar el deseo de escribir de nuevo.

P.: Eres andaluza, algo que se vive, se lleva en la sangre y forma parte de algunos de los temas de tus composiciones poéticas junto al amor, la amistad, las cofradías o el mundo de las hermandades rocieras. Háblanos de esos temas poéticos en tu obra literaria.

R.: Verás, como cuento en mi respuesta anterior, decidí empezar una esquela pensando decirle a Manuel que me gustaba mucho su programa pero... aquel verano fue la primera vez que salí de España a otro país y aquella noche salió una bella carta y breve poema titulado Andalucía.
En la temática de amor todos los poemas son imaginarios soy una persona muy romántica.

En la amistad nunca he tenido una reunión de amigos hasta que no llegue a Sevilla el 8 de febrero de 1999 (aunque la verdadera amistad me la ofreció mi maestro Manuel Melado tras recibir aquella carta).

El tema Cofrade, viviendo aún en mi pueblo, Minas de Riotinto, en el año 1994 escribí mi primer poema cofrade dedicado a mi patrona, la Virgen del Rosario. Después no llegaría otro hasta cuatro años más tarde que hice el segundo dedicado a la Esperanza Macarena de Sevilla.

El Rocío, nunca he tenido devoción rociera porque en mi pueblo no existía, pero fue también en el año 1994 cuando hice mi primer poema rociero.

Todas las temáticas se van alternando según las vivencias que haya tenido.

Un ramillete de poemas rocieros

P.: Llegamos a tu poemario Delante de ti, un ramillete de poemas rocieros; algunos inspirados en vivencias reales propias, otros inspirados en cosas que has visto. Editado por una editorial sevillana, creo que está disponible a través de la red. ¿Nos lo comentas?

R.: Como onubense y andaluza, me gustan las tradiciones de mi tierra, me gusta ir a verla un par de veces al año, pero sin que haya mucho bullicio de gente, por eso intento evitar la fecha de la romería. Casi siempre a la vuelta nace algo recordando el momento vivido.

P.: Al poemario Delante de ti le ha seguido otro, Sentir cofrade, publicado recientemente. ¿Qué encontrarán las y los lectores en este libro?

R.: Es un libro que salió en enero, el cual se divide en dos partes; la primera, dedicada a distintas cofradías de Huelva, como la Virgen de la Esperanza (Señora de San Francisco) en Sevilla como El Gran Poder (En volandas), y una segunda parte dedicada entera a mi patrona, la Virgen del Rosario.

P.: Hace poco se celebró el día mundial de la poesía, aunque como seguimos en condiciones especiales por la pandemia habrá que esperar para ver actos y eventos multitudinarios. Quería preguntarte cómo has vivido personalmente la pandemia, ya como lectora ya como escritora. ¿Crees que hemos leído más estos dos años?

R.: La he vivido más como autora que como lectora, creo que me ha servido para poder expresar más mis sentimientos por la situación vivida.

P.: Me interesa saber si tienes alguna o algún poeta de referencia, quizá alguna o alguno andaluz, como el sevillano Gustavo Adolfo Bécquer o quizá el jerezano José Manuel Caballero Bonald.

R.: Sin lugar a dudas, me quedo con Gustavo Adolfo Bécquer.

P.: Además de la literatura, otra de tus aficiones, creo, es la música. La música andaluza para ser más concretos y, en especial, el grupo Cantores de Hispalis. ¿Qué te inspiran las sevillanas cuando las oyes, qué te evocan? ¿Cómo se reflejan esos sentimientos en tus poemarios?

R.: Decir Cantores es decir alegría, emoción, ilusión... Cantores son los “culpables”, de mi amor por el género de las sevillanas, y todo gracias a las maravillosas letras de mi admirado poeta Pascual González, QEPD, aunque hay muchos más grupos, como mis entrañables amigos de Malandar o Brumas (por citar algunos , espero que no se me enfade nadie). Las oigo cada día porque como dice mi bien amigo Javier Montiel Guerra: «Al mal y buen tiempo sevillanas todo el año.» Me inspiran alegría, muchos de mis poemas han nacido al escuchar alguna letra recordando esa década dorada del género.

P.: Volvemos a Sentir cofrade, a tu poemario más reciente. Tengo entendido que una de las razones de publicarlo ha sido por el interés de tus lectoras y lectores por Delante de ti. Háblanos de ello, sobre todo teniendo en cuenta que estamos a las puertas de celebrar la Semana Santa de este año. 

R.: Bueno, en realidad fue porque hubo un primer libro cofrade el cual ya está descatalogado y como el tema cofrade tira mucho pensé en sacar una nueva edición más actualizada que sería Sentir cofrade y así poder tener ambos poemarios en la calle. Decir que Delante de ti, estará a la venta hasta finales de este año.

P.: Comentábamos que Delante de ti puede adquirirse por internet. Me consta que eres muy activa a través de las redes sociales, en especial en Facebook donde tienes un perfil como Rosal de Poemas. ¿Cómo crees que ayudan internet y las redes sociales a las y los escritores en esta era tan digital?

Su obra más reciente 

R.: Particular y personalmente estoy intentando darme a conocer a través de las redes porque desplazarme me resulta muy complicado al no poder moverme para todos los sitios, creo que aun así las redes pueden ayudarte si haces buen uso de ellas.

Poner Rosal de Poemas fue porque tengo un apellido muy largo y quise buscar algo corto. Desde aquí quiero darle las gracias a mi gran amigo Juanma Cortés por ayudarme a elegir ese nombre.

Soy una persona clásica, o antigua, según se mire; me gusta más adquirir libros en papel porque debido a mi deficiencia visual los libros digitales no los veo bien ni tampoco se ha hecho para mí el libro electrónico.

P.: ¿Quieres compartir con nosotros alguna anécdota sobre el proceso creativo o tus experiencias en Sevilla, a la que llegaste hace más de veinte años, como escritora o apasionada de las sevillanas y la música andaluza?

R: Sí os puedo contar que en mi libro Sentir cofrade hay un poema titulado Entre pureza y Castilla  que nació tras visitar por vez primera las capillas de Triana en el año 2004. Sobre las sevillanas os diré que hay muchos autores que me gustan inspirando con sus letras algunas de mis poemas o colaborando conmigo en las introducciones de mis dos poemarios. El prólogo o introducción de mi libro rociero Delante de ti es de mi gran amigo Abe González Bernal (miembro del grupo Malandar). El prólogo o introducción de mi libro cofrade Sentir cofrade es de mi gran amigo Antonio González (quien también formó parte del grupo Malandar).

Si me permites, por último diré que en Facebook me conocen como dama de las sevillanas, soy creadora de un grupo/foro para defender y difundir las sevillanas se llama Sentimientos por sevillanas. Gracias a la idea de crear este grupo pude conocer  y tengo muchos amigos, los cuales son profesionales de este género.

Hace poco creé un grupo de Facebook llamado Ventanas de vida con la idea de divulgar difundir y compartir el apasionante mundo de la radio, la poesía y la música en español.

Invito a todos aquellos que quieran echar un vistazo a que lo hagan.


Quienes estén interesados en los libros de Merche del Rosal pueden visitar estos enlaces:

DELANTE DE TI → https://libros.cc/Delante-de-ti.htm

SENTIR COFRADE → https://www.diversidadliteraria.com/merche-del-rosal---sentir-cofrade

 

 

 

 

Ángel González Olmedo: «La mujer está tristemente vetada a lo largo de la historia, es un hecho».

 


Por Ginés J. Vera

Me concede una entrevista el gaditano Ángel González Olmedo, autor de narrativa fantástica y juegos de rol. Acaba de publicar La historia triste de un hombre justo (RedKey Books), la primera entrega de una saga de novela fantástica con elementos steampunk. La psicología y la música están muy presentes en su obra, inspirada en el Siglo de Oro, y que nos traslada a Ísbar, donde la realidad se moldea a golpe de acordes y en el que los bardos y armonistas son temidos y admirados por igual.

P.: Ubica su novela La historia triste de un hombre justo en un mundo fantástico, aunque pronto descubrimos ciertos rasgos inspirados en España y, en cuanto a la época, a la España del siglo XVII. ¿Por qué se decidió por este marco espacio-temporal?

R.: Hay muchas formas de caricaturizar la realidad. El Siglo de Oro, a pesar de darnos obras que han forjado el castellano, está también lleno de miserias. Es un escenario magnífico para trazar tonos de decrepitud en el cuadro y realzar aquellos elementos objeto de crítica social. Las pinceladas de steampunk aportan colores más grises; tenía curiosidad por ver cómo los engranajes de un aparente progreso se oxidaban en una época tan dura y vetusta.

P.: La historia triste de un hombre justo tiene algo de narrativa fantástica e histórica, aunque también una parte de realidad, incluso de crítica social; háblenos del fondo de la novela, de la crisis de valores y de lo que sigue moviendo a la condición humana a pesar del paso de los siglos.

R.: El posmodernismo fue una interesante herramienta metodológica en el seno de las academias y las universidades. El problema es cuando traspasa esas fronteras y aparece a finales del siglo XX permeando nuestra sociedad; para mí es como poner un arma en las manos de un niño. Ya no importa la verdad, sino lo que suena agradable y sea tendencia.

Nunca antes como ahora la cultura ha estado tan denostada; cualquiera se permite el lujo de opinar de todo bajo el paraguas de lo políticamente correcto y el falso corolario de que todas las opiniones pueden convivir en armonía. El pensamiento y la ideología siempre estuvieron mercantilizados, pero me temo que las fórmulas de mercado se han estilizado tanto que el pensamiento está secuestrado. Miren alrededor y contemplen como la gente repite exactamente lo que su partido, asociación o canal de televisión les inste a decir. Es tan estremecedor que recuerda al perro de Pávlov. Lo que más me socava es que, en el fondo, no se trata de imbecilidad, sino de aquiescencia social y falta de entereza moral. Y esto hay que denunciarlo.

P.: Dragos Corneli, el protagonista, no está solo en su epopeya a lo largo de las páginas de La historia triste de un hombre justo. Destacaría también la figura de su amigo Felindante Pelgrín, aunque voy a preguntarle por los personajes femeninos que aparecen en su novela, por el peso en la trama.

 R.: La mujer está tristemente vetada a lo largo de la historia, es un hecho. Nolvaria de Bruma forma parte del equipo de Dragos Corneli, y es sin duda el personaje más fuerte de la novela; así se lo hace saber a Corneli, diciéndole en un momento dado que prefiere morir antes que caer en ciertas tentaciones. Estuve a punto de meter la pata, poniendo a la mujer a la misma altura social que los personajes masculinos. No tengo nada contra estas ambientaciones, porque además creo que es una buena forma para promover la integración y la igualdad, sólo que creo que les viene bien a otros tonos de la fantasía, quizá más distendidos.

Pero mi novela es cruda, luego, necesitaba exponer la crueldad de la sociedad actual; y más si la traslado a una Edad Moderna. No hubiera tenido sentido que Nolvaria mostrara su espíritu insurgente y luchador si fuese aceptada en las universidades, así que eliminé esa paridad fantástica y mostré al ser humano tal y como es, cosa que me permitió criticar ese aspecto social que tanto me preocupa. Hice bien. Ella es Nolvaria de Bruma, la que tuvo que aprender por sí misma, la que miró al diablo cara a cara y le dijo que no estaba dispuesta a someterse ante él. Necesitamos Nolvarias de Bruma para luchar en batallas que sólo a ellas les corresponde.

P.: Una de las reflexiones de Corneli en su novela es que “Con los años, uno comprende que la estupidez no entiende de fronteras; destila elixires de odio, miedo y osadía allá por donde pasa”. ¿Nos la comenta?

R.: Esa frase me reconcilia conmigo mismo. Ahora la releo y sonrío, porque me recuerda a mi propia ignorancia. Cuando era estudiante universitario (hace ya 18 años) ya era consciente de que las cosas no funcionaban a mi alrededor. Conocí a gentes de otras naciones y empecé a envidiarlos porque creía que los españoles éramos un país de pícaros, quizá porque siempre hemos señalado este complejo en nuestra la literatura. Con el tiempo me di cuenta de que en todos los países se cuecen habas. Ejemplos tenemos todos los días: como la estupidez del brexit o una Unión Europea de timoratos, donde el Consejo Europeo es una reunión de colegas y la Comisión una mancebía donde medran aprovechados. Digo más, miro al posmodernismo filosófico de EE.UU. y tiemblo, porque sé que el nivel de ignorancia galopante allende el mar va a terminar por exportarse en Europa.



Más información sobre esta novela y su autor en este enlace: